Los 5 blancos más perjudiciales

Los 5 blancos más perjudiciales

Si hablamos de alimentación saludable, pero saludable de verdad, es indispensable eliminar de nuestra dieta todos los productos ultra procesados y alimentos vacios pero también los 5 blancos que se encuentran en ellos y que son los más perjudiciales para la salud a corto, mediano y largo plazo. Ya que contribuyen al acumulo de toxinas que el organismo hará fatiga en eliminar, algunos de ellos roban nutrientes, y acidifican el organismo. Para metabolizarlos el organismo debe mantener el equilibrio en el PH, por lo cual quitará minerales como el calcio (presentes en dientes, huesos) para poder realizarlo. Además, provocan adicción como en el caso del azúcar y los lácteos, ya que nos hacen liberar endorfinas, que son sustancias que nos dan sensacion de relajación y tranquilidad, pero cuando el efecto pasa, necesitamos más.

5 blancos

Los 5 blancos más perjudiaciales en la alimentación son:

  • La sal
  • El azúcar blanco
  • Las harinas refinadas
  • La leche
  • La margarina

Podrías pensar: ¿pero si toda la vida hemos comido esos productos, cómo es que ahora son perjudiciales? Y tienes razón. Sin embargo, quizás aún no te ha dado cuenta de que nada es como antes, ni la vida, ni los trabajos, ni las enfermedades ni mucho menos la comida.

Si nos vamos un poco hacia atrás, no tanto. Solo hasta hace unos 35 o 40 años, la sal era diferente, se humedecía, lo recuerdas? Si no pregúntale a tu madre o mejor a tu abuela.

El azúcar la utilizábamos para algunas galletas o tortas de cumpleaños.

 Las harinas refinadas costaban dinero y se utilizaban para la repostería generalmente. Los panes eran integrales. Por lo cual, se comía menos porque llenaban más.

La leche, era “recién ordeñada o fresca”, si la hervías sacabas mantequilla, si se cuajaba salían quesos blandos y si los dejabas estacionar quesos duros. Contenía toda su grasa, por lo cual también te daba sensación de saciedad. Generalmente, se tomaba un poco en el desayuno y otro en la merienda, diluida con un té o mate cocido.

Las margarinas, simplemente no existían.

Ahora volvamos al 2018, y seguramente muchos me dirán, si pero yo no endulzo mi café con azúcar, uso edulcorante, como bajo en sal porque tengo hipertensión; no como harinas refinadas, mi pan es integral, la leche que tomo es desnatada y sin lactosa; y la margarina uso la que viene con omega 3 y aceite de oliva.

¿Qué sucede si te digo que SÍ consumes esos 5 blancos cada día en casi todas tus comidas? Y si te dijera que se encuentran escondidos en la mayoría de los productos que compras en el supermercado, panaderías y comes en restaurantes, comedores escolares, catering, hospitales, aviones, etc.? Parece una broma pero no lo es. Esos 5 blancos (entre otras sustancias), están presentes en toda la industria alimenticia, son parte de ella. Y no creas cuando te dicen bajo en sodio, rica en fibra, con omega 3, fortificada con calcio…Solo basta con dar vuelta y leer las etiquetas, bueno si es que te hiciste el máster en etiquetado y logras descifrar lo que dicen!

La alimentación actual de las familias, es:

  • Desayuno: 5 galletas María+1 vaso de leche con chocolate (colacao, Nesquik) o cereales fitnes con leche sin lactosa
  • Media mañana: bocadillo de embutido y queso+ 1 bebida azucarada.
  • Almuerzo: pollo con patatas + 1 yogur desnatado.
  • Merienda: 1 zumo de frutas industrial + un paquete de galletitas o rosquilletas.
  • Cena: espaguetis con salsa de carne + crema y queso.

En el “desayuno de atleta”, según la imagen publicitaria, ya hay 56 gramos de azúcar. Yo le llamo “el desayuno vergüenza”, auspiciado por la Asociación Española de Pediatría.

La dosis máxima recomendada en “adultos” según la Organización Mundial de la Salud, (OMS) es de 25 grs al día, osea que ya has duplicado tu ración y solo vas por el desayuno! Imagina la cantidad de sal que tiene ese “caldito “Knorr” que usaste para preparar el pollo.

Tu día o el de tu familia, acaba de terminar con grandes excesos que se transformarán en fatiga, cansancio, mal humor, digestiones pesadas, sobrepeso u obesidad, entre otros síntomas; hasta que en algún momento se convertirán en enfermedades como diabetes, cardiopatías, cánceres, etc.

La mala alimentación es la principal causa de muerte en el mundo. Es toda una pandemia. Y es inviable seguir alimentándonos de esa manera”.

Lo que antes era normal comer. Era lo que había, en tu ciudad y en la mía. Pero en otras culturas comían otras cosas. Esto quiere decir que no son imprescindibles en la alimentación de un individuo, sino más bien todo lo contrario.

Además, esa sal era sal de verdad con todos sus nutrientes, hasta que le quitaron el magnesio para que no se endureciera y la refinaron para que fuera más blanca que el cielo y cayera en forma de lluvia sobre las preparaciones.

El azúcar se usaba para ocasiones especiales. Las margarinas no existían.

Las leches eran de vacas criadas en libertad, con amor y respeto, preñadas por un macho y no por un humano, su leche se extraía a mano, cuando los terneros no tomaban. Solo se ordeñaba lo que se iba a usar. No se envasaba y mantenía por 1 año. No les aplicaban hormonas de crecimiento ni antibióticos. Comían pasto y no pienso a base de soja y aditivos. Menuda diferencia, no?

5 BLANCOS

“Lo que deberían ser alimentos la industria alimentaria los convirtió en productos comestibles industriales” que aparentemente no podrían existir sin sal, azúcar, harina o gluten, leche y derivados. Al menos no por ahora. Se encuentran hasta en los productos más insólitos como un bote de salsa de tomate, un paquete de almendras, yogures, mostaza, embutidos…Para que tendría gluten una almendra, azúcar una salsa de tomate o lactosa un salame,? Pues, lo tienen y muchas veces no solo si no todos juntos, como en el caso del pan de cada dia, la bollería, unas galletas, etc.

Lo que fue la propaganda más escuchada en el mundo, es que en pos del crecimiento de un país y para derrocar el hambre en el mundo, necesitábamos producir más comida, mucha comida para todos. Así aparece la biotecnología, para darnos una gran mano y querer replicar a la naturaleza, o incluso mejor: SUPERARLA.

Imagina por un momento que descubres todo este engaño y decides eliminar todos esos productos que contienen los 5 blancos o algunos de ellos. Sabes que sucederá? Solo podrás llevar en tu carrito un paquete de garbanzos crudos y otro de alubias. No encontrarás productos limpios. Por lo cual “tendrás que comprar materia prima y transformarla en alimento”. Y eso es buenísimo! Ya diste tu primer gran paso!

No solo no podemos seguir creyendo que estos productos no nos hacen daño porque los comemos desde “siempre”, sino que además deberíamos dejar de seguir auspiciando esta “industria de la enfermedad”.

Naturales eran antes, ahora no son más que productos casi sintéticos. Imagina todos los procesos por los que atraviesa la leche hasta llegar al supermercado. Qué nutrientes puede tener si no es fortificándola con todo lo que perdió en el camino?

Más comida de verdad, más amor propio para cocinarla.

“Cocinar NO es una pérdida de tiempo, es una inversión”. Te lo prometo.

Abrazo

Verónica

 

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